
A ver quién se anima a contradecir a Jonathan Rosenberg. A alzar la voz para tirar abajo una de sus cuatro grandes predicciones. Sí, seguramente salten algunos y digan: "¡Este tipo es un canalla, alcahuete de Obama y se cree gurú porque puede hablar de Google en primera persona!" Y es verdad, pero ya les gustaría ser así de canallas, alcahuetes y gurúes. La envidia mata al hombre, muchachos.
No sabemos si todo lo que Rosenberg anticipa ocurrirá. No sabemos si la misma fuerza tecnológica no nos sorprenderá a todos sobrepasando las más atrevidas conjeturas. De todos modos, a no enloquecerse, que nosotros -vos y yo, y el que está en la habitación de al lado- somos parte del cambio, y el propio paso del tiempo conlleva que todo sea más o menos normal, que nada alarme demasiado. Dejemos esa tarea a los que nos siguen, cuando se dediquen a mirar hacia atrás.
Es irresponsable dejar para las próximas generaciones que nos juzguen, seamos responsables de nuestra época no copiemos lo malo del pasado. No podemos pemitir que sea normal cualquier cambio, debemos tener criterio. Alemania Nazi surge porque se lo permitieron.
ResponderEliminarOK, mientras que las cosas nos pasan por al lado, más vale que aprendamos a dominarlas, ¿no? Para que no nos dominen a nosotros. Práctica 1 suficiente, pero espero bastante más.
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